Sabiduría, experiencia, conocimientos, paciencia, control mental. Esto –y muchas otras cosas más- es lo que te dicen que tendrás cuando alcanzas ´cierta edad´. Vale, eso está muy bonito pero ¿qué es lo que realmente ocurre cuando vamos ´entrando en años´? O lo que es lo mismo: cuando nos vamos poniendo viejas.

Te saldrán canas ´AHÍ´. Sí, en ese lugar al que muy pocos (aparte de ti y tu ginecólogo) han podido llegar y conocer a plenitud (aquí el término ´pocos´ varía de una persona a otra, tranquila que no hay juicios).

La grasa amará tu cuerpo con pasión y con locura desbocada. Tanto, que te será casi imposible deshacerte de ella. Invertirás mucho tiempo -y dinero-  para echarla de tu vida. Te advertimos que muy pocas lo logran.

Escucharás frases del tipo ´eres como un buen vino´, toda una ilusión óptica para hacerte creer que a medida que pasan los años te pones mejor, pero lastimosamente la realidad es otra. No importa si, cuando fuiste joven, ganabas todos los concursos de cervezas o si hacías alarde de beber hasta el agua de los floreros de la fiesta, irte a la cama a las 4:30 am, estar en la oficina a las 8:30am estupendamente perfecta y preguntándole a tus compañeras de trabajo ¿qué hacemos hoy?

¡Olvídalo!

A los 40 dos cervezas y una copa de vino es todo un acto de valentía, o de locura, que se paga muy caro en las próximas 48 horas. La resaca durará al menos tres días. Tu capacidad motora disminuirá, al igual que tus pensamientos; enviarás audios por Whatsapp a las personas que te acompañaron para reclamarles por qué dejaron que tomaras tanto. Jurarás en misa que no volverás a beber vino, cerveza o cualquier otra bebida que tenga alcohol o muchas calorías –recuerda lo de la grasa-.

Recibirás ´halagos´ tipo: ´ya quisieran muchas jovencitas estar como tu´, ´no te exijas tanto, haces lo que puedes con la edad que tienes´, ´ojalá que cuando llegue a tu edad me vea tan bien como tú´. Agridulce, es la mejor palabra que describe lo que sentirás cuando tengas que escuchar todos estos ´cumplidos´.

Retención de líquido, estrés, perdida de masa muscular, principios de ________ (inserta aquí cualquier patología que se te ocurra) serán los diagnósticos médicos que recibirás cada vez que vayas a consulta con el siguiente tratamiento: hacer ejercicios, tomar mucha agua, no ingerir bebidas alcohólicas ni azucaradas (recuerda lo de la grasa), dormir 8 horas y hacer ejercicios nuevamente.

Descubrirás cuando lleves a los niños al parque que el culo no te entra en ninguno de los columpios. ¡Maldita grasa!.

Te entrarán subidones repentinos para hacer ejercicios. Uno días querrás salir a correr, otros apuntarte al gym para hacer crossfit, zumba y ciclo al mismo tiempo y otros días harás boxeo online. Comprarás las mallas mas chulas, para terminar comiendo napolitanas de chocolate en la panadería que está al lado del gimnasio.

Pero el mejor lado B de madurar, envejecer o seguir en este plano es que volverás a tomar las dos cervezas y una copa de vino para pasarla fatal las 48 horas siguientes, estarás divinamente vestida con ropa deportiva en la panadería, mientras ves con ojos de deseo a la napolitana de chocolate e intentarás meter el culo en los nefastos columpios del parque cada vez que lleves a los niños, sin sentir la menor necesidad de justificar o explicar por qué haces cada una de estas cosas. ¡Maravilloso!.

Algo más. También dirás con absoluta petulancia y seguridad: no me gustan los grupos de WhatsApp.