Que ‘si los 30 son los nuevos 20’ o ‘los 40 son los nuevos 30’. ¡Menuda gilipollez! La edad es lo que es y punto. Cuando comenzamos a tratar de matizar la realidad amigas mías ahí hay un problema.

Un problema en el que todas caemos, porque yo también me meto en ese saco.

Pero ¿cómo no hacerlo?.

Si pareciera que al cumplir 40 años comienzas a morir lentamente y debes convertirte en una hechicera –o bruja-  para sortear todo que viene incluido cuando llegas a esta edad.

Los patrones sociales,  los ‘se supone’ que debes tener cubiertos, los medios de comunicación e Instagram te hace sentir que es como el principio del fin. La debacle. El desconéctenme sin piedad por favor y que mi cuerpo sea usado para estudios científicos.

Puede que quizás suene un poco dramática o peliculera pero basta con meterle el ojo a los mensajes que constantemente están bombardeando sobre nosotras y que, entre tanto alboroto y pandemia, pasan desapercibidos. Copio algunos que he pillado en publicaciones de revistas españolas conocidas dedicadas al publico femenino:

  • Las claves para tener un pelo fuerte y con volumen a los 40.
  • Adelgazar a los 40 no es imposible. Tips de expertos.
  • Consejos (que funcionan) para adelgazar a partir de los 40
  • Guía para vestir bien a partir de los 40.

Es que claro se me olvidaba: a partir de los 40 perdemos el raciocinio, la salud y hasta el cabello. Por eso necesitamos guías y ‘tips de expertos’ que nos expliquen desde cómo vestir hasta cómo saber adelgazar correctamente a ‘esta edad’.

En ese afán que tenemos las mujeres de ‘sentirnos plena’ pareciera que nuestro entorno cercano se vuelca en trabajar para que nunca lo logremos, creando fatídicas percepciones de la vida de acuerdo a la edad. Y que si bien es cierto que a medida que envejecemos nuestro cuerpo necesita otro tipo de cuidados, también lo es que más importante que saber ‘vestir bien a los 40’ es que jóvenes de 20 años sumergidos en el alcohol y tabaquismo conozcan que van directo a la muerte, pero de esto no se habla. Las grandes industrias de este tipo de productos son las que más invierten en publicidad así que mejor ¡ataquemos a las cuarentonas!

Yo me siento ya lo profundamente estafada con esta vida –que ni de cerca se parece a lo que me contaban de ella cuando era pequeña-  para incorporar en mi día a día por tener esta edad verbos como disimular, evitar, ocultar y la frase más lapidaria de todas ‘envejecer con dignidad’.

¿Cuándo coño cumplir años se volvió algo indigno?

A ver y que no me malinterpreten: yo aplaudo el botox, el ácido hialurónico, el plasma rico en plaquetas, el aceite milagroso de Jerusalén y el santo rodillo de jade que ayuda a atenuar o disimular las líneas de expresión, pero me gustaría que se entendiera que todo esto debería usarse por libre elección y no por obligación o presión de terceros.

Me encantaría además que nadie sintiera la ligereza de decirle a una mujer (de cualquier edad) ‘oye deberías rellenarte los surcos que tienes a los lados de tu boca’, solo porque no procese la realidad del paso del tiempo y que jamás nos volveremos a ver como cuando teníamos 15 años (afortunadamente porque yo sufrí de acné crónico).

Ojalá que esta sociedad algún día procese que nadie –da igual si es hombre o mujer- necesita instrucciones, manuales o guías para vivir en este plantea y que con tan solo no joder a otra persona o dar consejos que nunca te preguntaron serás un extraordinario ser humano.

¡Te lo pedimos Señor!