couple-731890_1920

Siempre me ha llamado la atención qué esconden realmente las manifestaciones de amor en las redes sociales.

Hago el ejercicio de imaginar entonces cómo los humanos expresábamos nuestros sentimientos antes de la creación de Facebook.

Trato de entender por qué las parejas se regalan largas dedicatorias de amor -debo admitir que el porcentaje es mayor en mujeres que en  hombres- en una pantalla digital, cuando compartes la misma cama con esa persona y considero que es hasta más romántico susurrárselo al oído o escribírselo en un papel que solo conocerán dos enamorados. ¿No resulta acaso esto último como más sensato?

Como siempre aclaro, este post no trata de juzgar a nadie pero sí de reflexionar sobre algunas cosas.

Atando cabos, saltan a mi cabeza lágrimas compartidas con amigas donde me confiesan que le han descubierto a sus esposos eso que llaman “otra mujer”, que han sido testigo de cómo sus madres sufren porque resulta que “papá  tiene una amante” o que sencillamente la vida que comparten con “el escogido” es una verdadera tortura.  Entonces las escucho, lloro con ellas y las tranquilizo, las dejo calmadas en casa y cuando enciendo mi computador BOOM ahí está.

woman-1006100_1920

Una declaración de amor. Una foto del primer beso, la de las vacaciones familiares, la de la boda o sencillamente del cachito (pan relleno de jamón) partido por la mitad que compartieron en la mañana con frases como: “Te amo, gracias por ser el mejor hombre del mundo”. “Ahora más que nunca juntos y fortalecidos”. “Bendecida y afortunada que me hayas escogido como la madre de tus hijos”. “Mi novio, mi esposo, mi amigo, mi amante”. “Eres el mejor padre del mundo, mi ejemplo a seguir, mi pilar, mi todo”.

Yo de verdad caigo como “Condorito” y me pregunto que si todo lo que me contaron entre lágrimas y desdichas era verdad o simplemente un experimento social que desarrollaban conmigo.

No voy a entrar en análisis psicológicos o patrones de conductas porque soy comunicadora social, pero ahora entiendo que cuando alguna de nosotras hace todo esto realmente le está dando el mensaje a otra mujer – eso que llaman por ahí coloquialmente “marcar el territorio”-. Quizás a “la perra” que se acuesta con tu marido, tal vez a las amigas solteronas que solo tienen un gato como compañía o probablemente al círculo social al cual pertenecen para seguir disfrutando los domingos en el club.

Lo cierto es que cuando haces esto solo te engañas a ti misma. La felicidad no es digital, no va de los cientos de comentarios o likes que pueda recibir la foto de tu luna de miel, porque ¿qué pasa cuando apagas el computador? ¿cuando llega tu esposo con labial de otra mujer? ¿cuando te ves al espejo y no reconoces a la mujer que esta frente a ti?

woman-71735_1280

Simplemente estás aplicando eso que dicen por ahí: “repite una mentira mil veces y se convertirá en verdad”.

Por otro lado, muy probablemente estés llena de miedo a reconocer que todo está perdido, que tu relación fracasó, que quedarás como esa amiga a la que tanto criticaste porque se divorció y por eso te aferras a Facebook, porque éste te hace ver la vida que quieres pero no tienes.

Por eso en tu próximo post, antes de escribir “Te amo esposo” y darle click a “publicar” pregúntate si realmente se lo escribes a él, a ella o al personaje de ficción que creaste en tu cabeza.

Anuncios